Esta
obra importante de Mario Benedetti nos invita a reflexionar y discernir la
realidad que muchos países vivían hace algunos años, obviamente el tiempo ha
ido apaciguando la disputa entre la izquierda liberal y la derecha
conservadora. Una pelea tradicional por el poder, por la imposición de las
ideas políticas, sociales y económicas.
La
historia plasma de una manera más cruda la violencia que aplicaban para
sobreponer los intereses ante el otro bando, por medio de la tortura y las
amenazas constantes, no solo con los involucrados directamente sino con sus
familias también. Implicaba más que los ideales en juego; todo se iba
convirtiendo en una especie de guerra, donde aparecían factores mucho más
decisivos e importantes que los reconocidos discursos, las persecuciones, las
armas, etc. Muchas veces se forjaban ‘hombres de acero rellenos de plastilina’.
Esta
obra, a través de un diálogo entre los dos personajes principales: Pedro y El
Capitán, quienes constituyen el torturado y el torturador respectivamente, nos
muestran las dos caras de cada grupo.
En
una época donde el jaleo entre las
tendencias ideológicas radicales predominaba en el mundo con un gran impacto, en
este caso en Sudamérica, esta cuestión se tornaba cada vez más seria incluso
alcanzando confrontaciones de cuerpo con el uso del ‘juego sucio’ que conforma
la escena principal de este interrogatorio.
Pedro,
es un tipo de izquierda que mantenía una vida aparentemente normal; es casado,
tiene un hijo, conduce un automóvil común y corriente, y vive en un pueblo de clase
media; lógicamente mantiene cierta reserva por la riña con la derecha ya que él de una u otra manera representa un
punto fuerte pero sensible en su partido, al ser el conocedor de todo y sobre
todos alrededor. Un tipo leal ante cualquier circunstancia, con sus ideales
seguros y bastante tranquilo consigo mismo; inteligente, y que siempre conlleva
las situaciones hasta el punto que considera conveniente, procurando mantener
la cordura en sus actos y decisiones.
Por
otra parte, el denominado ‘Capitán’ también es una pieza clave de su bando, un
punto dinámico, y como el mismo afirma, es de los que se encarga de hacer el
‘trabajo limpio’ y de ser mentor de muchas cuestiones en su partido.
Un
hombre que aparenta fortaleza pero principalmente debido a su uniforme y sus
insignias; es débil al hablar y fácil de persuadir. Demuestra claramente las
debilidades de la derecha en su tiempo, y además, que sus contadas fortalezas
son de una índole diferente que las de izquierda.
Como
mencione anteriormente la historia se basa en un interrogatorio dividido en
cuatro partes.
Inicialmente
aparece Pedro, con una capucha y amarrado de
manos, dentro de un cuarto alumbrado pobremente por una lámpara, donde
también hay una mesa, dos sillas y un lavabo. Obviamente se trata de un cuarto
de interrogatorios, de esos tan temidos, donde exprimen información a
cualquiera por las buenas o por las malas. Una situación contraria entre Pedro
que esta golpeado y un poco herido, mientras el Capitán luce reluciente con su
uniforme. La razón de que él este ahí es para ser obligado a proveer información
sobre sus compañeros. Pedro siempre mantiene una postura segura y digna,
manifestada al momento que no responde ninguna interrogante mientras tiene
cubierta la cabeza. Esta forma de ser y de responder, no necesariamente con
palabras, enojan al interrogador quien considera que su trabajo es pulcro,
aparentemente al decir esto se refiere a que él no tortura físicamente ni tampoco
hace practicas dolorosas para conseguir sus objetivos, pues como afirma hay
otros que se encargan de eso.
Tal
vez la principal arma de Pedro como torturado es su negativa antes las
preguntas, su trabajo mental para minimizar el dolor y la seguridad de sus
ideas. Todas estas cuestiones alteran a quien tiene al frente, un tipo
agrandado con ansias de obtener resultados en su trabajo: Interrogar a personas
que han sufrido maltratos previos.
La
disputa avanza hasta que se enfrentan las amenazas del Capitán con las
negaciones de Pedro, y solo uno de los dos verdaderamente tiene algo que
perder, ¿ La dignidad o la vida?, ¿Una carrera militar impecable o la vida?, ¿El
trabajo o la vida?
A
estas altura Pedro siente que no tiene nada que perder y por eso decide pensar
que esta muerto, hacer creer a todos que es un muerto que habla, lo que
ocasiona ira, odio y desesperación en su interlocutor, hasta que finalmente el
imponente hombre de derecha termina rogándole a su torturado un poco de
información, la mínima, para mantener su trabajo, además del respeto de su gente y de su
familia.
Pedro
decide no abrir la boca, elige hundirse él solo y no hacer caer a su partido,
aunque finalmente se puede concluir que ganó una batalla donde no había
ganador.
Esta
historia hace énfasis en como se manejaban los grupos liberales y los
conservadores al momento de actuar sobre la gente por medio del poder; es por
eso que surgieron muchos choques entre el pueblo y los lideres, ocasionando
golpes de estado, conflictos e incluso masacres.
Benedetti
nos entrega en un diálogo una gran interpretación de los papeles que ha tenido
este conflicto históricamente.
Bibliografía
Benedetti, M. (1979). Pedro y El Capitán.
Madrid: Alianza Editorial.
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