miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Cómo se representa y se plasma, un conflicto tan antiguo y controversial como el existente entre la Derecha y la Izquierda en el libro “Pedro y el Capitán”?



Esta obra importante de Mario Benedetti nos invita a reflexionar y discernir la realidad que muchos países vivían hace algunos años, obviamente el tiempo ha ido apaciguando la disputa entre la izquierda liberal y la derecha conservadora. Una pelea tradicional por el poder, por la imposición de las ideas políticas, sociales y económicas.
La historia plasma de una manera más cruda la violencia que aplicaban para sobreponer los intereses ante el otro bando, por medio de la tortura y las amenazas constantes, no solo con los involucrados directamente sino con sus familias también. Implicaba más que los ideales en juego; todo se iba convirtiendo en una especie de guerra, donde aparecían factores mucho más decisivos e importantes que los reconocidos discursos, las persecuciones, las armas, etc. Muchas veces se forjaban ‘hombres de acero rellenos de plastilina’.
Esta obra, a través de un diálogo entre los dos personajes principales: Pedro y El Capitán, quienes constituyen el torturado y el torturador respectivamente, nos muestran las dos caras de cada grupo.

En una época donde el jaleo  entre las tendencias ideológicas radicales predominaba en el mundo con un gran impacto, en este caso en Sudamérica, esta cuestión se tornaba cada vez más seria incluso alcanzando confrontaciones de cuerpo con el uso del ‘juego sucio’ que conforma la escena principal de este interrogatorio.

Pedro, es un tipo de izquierda que mantenía una vida aparentemente normal; es casado, tiene un hijo, conduce un automóvil común y corriente, y vive en un pueblo de clase media; lógicamente mantiene cierta reserva por la riña con la derecha  ya que él de una u otra manera representa un punto fuerte pero sensible en su partido, al ser el conocedor de todo y sobre todos alrededor. Un tipo leal ante cualquier circunstancia, con sus ideales seguros y bastante tranquilo consigo mismo; inteligente, y que siempre conlleva las situaciones hasta el punto que considera conveniente, procurando mantener la cordura en sus actos y decisiones.

Por otra parte, el denominado ‘Capitán’ también es una pieza clave de su bando, un punto dinámico, y como el mismo afirma, es de los que se encarga de hacer el ‘trabajo limpio’ y de ser mentor de muchas cuestiones en su partido.
Un hombre que aparenta fortaleza pero principalmente debido a su uniforme y sus insignias; es débil al hablar y fácil de persuadir. Demuestra claramente las debilidades de la derecha en su tiempo, y además, que sus contadas fortalezas son de una índole diferente que las de izquierda.

Como mencione anteriormente la historia se basa en un interrogatorio dividido en cuatro partes.
Inicialmente aparece Pedro, con una capucha y amarrado de  manos, dentro de un cuarto alumbrado pobremente por una lámpara, donde también hay una mesa, dos sillas y un lavabo. Obviamente se trata de un cuarto de interrogatorios, de esos tan temidos, donde exprimen información a cualquiera por las buenas o por las malas. Una situación contraria entre Pedro que esta golpeado y un poco herido, mientras el Capitán luce reluciente con su uniforme. La razón de que él este ahí es para ser obligado a proveer información sobre sus compañeros. Pedro siempre mantiene una postura segura y digna, manifestada al momento que no responde ninguna interrogante mientras tiene cubierta la cabeza. Esta forma de ser y de responder, no necesariamente con palabras, enojan al interrogador quien considera que su trabajo es pulcro, aparentemente al decir esto se refiere a que él no tortura físicamente ni tampoco hace practicas dolorosas para conseguir sus objetivos, pues como afirma hay otros que se encargan de eso.
Tal vez la principal arma de Pedro como torturado es su negativa antes las preguntas, su trabajo mental para minimizar el dolor y la seguridad de sus ideas. Todas estas cuestiones alteran a quien tiene al frente, un tipo agrandado con ansias de obtener resultados en su trabajo: Interrogar a personas que han sufrido maltratos previos.

La disputa avanza hasta que se enfrentan las amenazas del Capitán con las negaciones de Pedro, y solo uno de los dos verdaderamente tiene algo que perder, ¿ La dignidad o la vida?, ¿Una carrera militar impecable o la vida?, ¿El trabajo o la vida?

A estas altura Pedro siente que no tiene nada que perder y por eso decide pensar que esta muerto, hacer creer a todos que es un muerto que habla, lo que ocasiona ira, odio y desesperación en su interlocutor, hasta que finalmente el imponente hombre de derecha termina rogándole a su torturado un poco de información, la mínima, para mantener su trabajo,  además del respeto de su gente y de su familia.
Pedro decide no abrir la boca, elige hundirse él solo y no hacer caer a su partido, aunque finalmente se puede concluir que ganó una batalla donde no había ganador.
  
Esta historia hace énfasis en como se manejaban los grupos liberales y los conservadores al momento de actuar sobre la gente por medio del poder; es por eso que surgieron muchos choques entre el pueblo y los lideres, ocasionando golpes de estado, conflictos e incluso masacres.

Benedetti nos entrega en un diálogo una gran interpretación de los papeles que ha tenido este conflicto históricamente.

Bibliografía

Benedetti, M. (1979). Pedro y El Capitán. Madrid: Alianza Editorial.

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